Aquí no hay quien viva
Si no nos estuvieran gobernando de verdad, nuestros políticos podrían ser los protagonistas un poco sosos de un serial cómico, como los vecinos de la famosa comunidad. No me digais que no sería divertido oir al vicepresidente llamar a la rebelión (pacífica, con pantuflas), o las rabietas y afán de protagonismo del consejero de Medio Ambiente, o las melifluas y panglosianas afirmaciones (vivimos en el mejor de los mundos posibles) de nuestro presidente, o los cacareos de todos ante las provocaciones levantinas … si no fuera porque son reales y las hacen los máximos representantes de nuestro baturro gobierno.